SIN JUSTICIA, NO HAY INOCENTES

Download PDF

A la luz de los últimos acontecimientos ya está siendo colmada la capacidad de asombro del pueblo argentino y esto es muy grave, porque en la medida en que ello suceda, de mayor impunidad gozarán el régimen y sus adláteres.

Observamos cotidianamente un país donde se han desdibujado los límites institucionales, donde la yuxtaposición, coacción y connivencia en los tres poderes del Estado ataca y corroe despiadadamente las bases de la República.

Un poder ejecutivo hipoacúsico y cuasi dictatorial que, cuando tiene que satisfacer necesidades fuera de su ámbito, no duda en someter a su arbitrio a los otros dos poderes, obligándolos, a través de ‘su mayoría parlamentaria’ y/o de ‘cortesanos, jueces y fiscales amigos’ a cumplir con sus caprichos burlando la institucionalidad, y hoy más que antes porque se apoya en la supuesta garantía que le da el haber obtenido más del 50% de los votos.

Un poder legislativo con mayoría ‘automática’ oficialista en diputados y con algunos senadores de otro origen político que negocian su voto según los intereses de su gobernador y que no necesariamente coinciden siempre con los intereses de la provincia a la cual representan o dicen representar.

Un poder judicial, donde su máxima jerarquía institucional, la Corte Suprema de Justicia, tiene entre sus miembros a, por lo menos, dos jueces, su Presidente y un Ministro (Lorenzetti y Zaffaroni), que diariamente y sin pruritos se codean con la corporación política oficialista, se fotografían junto a personajes que lideran sospechadas organizaciones auspiciadas desde el poder y hacen declaraciones y/o publicaciones incompatibles con su función pública.

Indudablemente que asistimos a una violación casi sistematizada de la Constitución Nacional y/o a su deliberado mal uso por medio de interpretaciones forzadas para obtener el beneficio perseguido. Para el régimen, ‘el fin justifica los medios’ aunque el primero no esté cargado de nobles intenciones.

Estos mismos artilugios, son utilizados a mansalva por organizaciones no gubernamentales, por grupos de presión, ahora denominados <movimientos sociales> y por sindicatos, justificándose con similares acciones desarrolladas desde el poder. Si el Senador recibe coimas y no va preso, ¿por qué yo no puedo hacer lo mismo? Esta es la actitud hipócrita de quienes se llenan la boca discurseando sobre su honestidad y luego ejecutan acciones ilegales y/o ilegítimas.

Decía José Ingenieros en su libro ‘El hombre mediocre’; “Los hombres rebajados por la hipocresía viven sin ensueño, ocultando sus intenciones, enmascarando sus sentimientos, dando saltos como el eslizón. Tienen  la certidumbre íntima, aunque inconfesa, de que sus actos son indignos, vergonzosos, nocivos, arrufianados, irredimibles. Por eso es insolvente su moral: implica siempre una simulación”(…) “Esquivan la responsabilidad de sus acciones, son audaces en la traición y tímidos en la lealtad”.

Y como naturalmente nos vanagloriamos de vivir en un país lleno de ‘piolas y de chantas buenos’, nunca más como hoy cabe citar el viejo dicho de que “hecha la ley, hecha la trampa”. Cada ley que sale del Congreso, de las legislaturas provinciales o de los concejos deliberantes de las municipalidades, deja abiertas las suficientes puertas como para que se filtren las especulaciones de leguleyos, rufianes y mal entretenidos.

Durante décadas, la Justicia ha sido influenciada por las corporaciones política, empresaria, sindical y periodística, con lo cual, la independencia indispensable para sancionar a todos aquellos que violaban los principios constitucionales y las leyes que reglamentaban los mismos siempre estuvo en alto riesgo.

Siendo precisamente la Justicia el último lugar al cual puede recurrir una comunidad que sufra agravios y lesiones en sus legítimos derechos, la costumbre ha sido la de aplicar la ley según la identidad de los litigantes y no referida específicamente a la causa que motivó el litigio, es decir que, al ponerle nombre y apellido desvirtuaron la finalidad última que es la de decidir con ecuanimidad y hacer realmente JUSTICIA.

Las causas judiciales contra el Estado, muchas de las cuales han sido bastardeadas por quienes han hecho de ello una industria rentable, en muchos casos terminan licuándose por el irrespeto a las normas procesales por parte de los funcionarios de la justicia y casi siempre alegando éstos escasez de personal y/o exceso de expedientes en trámite, con lo que provocan un desgaste mayúsculo en el litigante solitario y su posible deserción como demandante.

A este pandemonio se suma la onerosidad de muchos trámites judiciales (tasas de justicia, depósitos en caución, etc.) más los gastos de procuración de los abogados patrocinantes y/o apoderados y, eventualmente, las costas y honorarios profesionales. El acceso a la Justicia es bastante costoso para los sectores medios y demasiado lento para pobres e indigentes. El beneficio de litigar sin gastos es una verdadera lotería.

El avance cada vez mayor sobre las libertades individuales y los actos privados de los argentinos por parte del Estado debería ser un serio llamado de atención de cara al futuro.

La violación de la garantía constitucional expresada en el Artículo 19º, (“Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”), cuando el Estado hurga en nuestras acciones privadas, no es ajena a un gobierno dictatorial, pero en éste, que se jacta de ser democrático, se torna preocupante.

Como alguien dijo alguna vez, ‘DONDE NO HAY JUSTICIA, NO HAY INOCENTES’.

Esta entrada fue publicada en Política. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a SIN JUSTICIA, NO HAY INOCENTES

  1. Starr Grodi dijo:

    This is a really good tip especially to those new to
    the blogosphere. Short but very precise info… Many thanks for sharing this one.
    A must read article!

  2. Hi exceptional blog! Does running a blog similar to this take a great deal of work?
    I’ve absolutely no expertise in computer programming but I
    was hoping to start my own blog soon. Anyways, if you have any recommendations or tips for new blog owners please share.
    I know this is off subject but I simply needed to ask.
    Many thanks!

  3. Spot on with this write-up, I absolutely think this
    amazing site needs a lot more attention. I’ll probably be returning to read more,
    thanks for the information!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *